Archivo:Mes de septiembre del 2010

A propósito de la idiosincrasia santafesina

Estanislao Giménez Corte- egimenez@ellitoral.com

chatura_gPreguntas sobre la chatura:

I

¿Pero qué es, entonces, la chatura?; ¿es una condición, es un karma, es un accidente geográfico; su falta? ¿Una pesada herencia recibida es?; ¿un trauma, un estado anímico como de inmovilidad, o pereza, o quieta, apagada desesperación? ¿Qué es, entonces?: ¿una influencia del contexto, una estatura de las cosas, tan exigua por momentos, tan triste, que abominamos, que no queremos ver pero que nos dobla, frágiles, como papel, ante el aliento caliente que expiden las cosas?

¿Qué es, la chatura?: ¿es un destino preescrito en arena, en granito, en cal, arrojado sobre nuestras espaldas por antecesores que no supieron otra cosa que acumular peso en vida como para dárnoslo?; ¿es una herencia genética, maldita, que -de generación en generación- nos lega esta espantosa sensación de pesadez autoinfligida?; ¿qué es?: ¿una suerte de parábola de raíz bíblica en la que creer, como en la peste?; ¿es una justificación; es una condena original contra la cual es mejor resignarse, que vence las voluntades en su condición de inmemorial yugo; que vence?; ¿es una descripción la chatura; es una alusión a nuestras propias imposibilidades, a la falta de profundidad, de vuelo moral e intelectual, que observamos, a los lados, desvanecer las altas empresas, los dulces ideales?

¿Es la chatura la anunciación de la tragedia que sentimos latente, pero que nunca implosiona?; ¿es el apocalipsis, tan escandalosamente anticipado que decepciona?; ¿es una descripción severa de nuestros temores, una grave mirada fría sobre los otros; la omisión de una mirada inquisidora sobre nosotros, la imposibilidad de sostenernos la mirada desnuda en el espejo?; ¿es la percepción de algo macabro, presente pero impronunciable, que sentimos pero no podemos decir?

¿Qué es la chatura?; ¿todo ello junto, concentrado, disperso por doquier: lo maldecido, lo que no llegamos a comprender pero nos ata, nos ahoga, nos condena?, ¿todo ello en torno a un gran término en el que descansa nuestra necesidad de comprensión? ¿Qué será, la chatura, entonces?

II

Todo el tiempo, en todo lugar, en la ciudad toda, todos dicen siempre que todo -que todos los males del mundo- va hacia una conclusión alquímica o quintaesencia explicativa de las cosas, a una suerte de nervio central que lo reúne y justifica todo, que anestesia la culpa, que sirve como tranquilizador epílogo, como desenlace esclarecedor pero paralizante. Todo en esta ciudad, todo -los mosquitos, el ocio, el cansancio; la crisis económica, el calor, la cara de ciertas gentes; el desempleo, la poco afición al trabajo de otros- se explica por la chatura. ¿Y entonces?

Huir de la chatura, maldecirla, describirla como una condición serial y enfermiza de los otros. Eso hacemos; intentamos eso. Todos la aborrecen y culpan a ésta por la otredad desesperante, plana y rasa, de todo lo que alrededor hay, del alrededor que cae como en dominó para dar a la chatura su perfecta arquitectura carente de relieve. La culpa transferida como si de un virus que se halla en el aire y en las cosas se tratara. Polvo que se ve sólo a contraluz; aura de mala energía de la que hay que escapar para no contagiarse ¿es eso la chatura?

La chatura está en las bocas de los altos sujetos ilustres y en la de los mocosos de la calle; como si todo intento laboral, intelectual, empresarial, artístico, estuviese condenado a la muerte, rigor mortis, por la propia anomia y un pesimismo innato que sale de los poros. La chatura se degusta; es vinagre y sal en las bocas rencorosas que la pronuncian como la contraseña mágica de la tragedia. La chatura se respira, se siente; podría tocársela, lo mismo que a un límite aparecido al momento de extender la mano; percibirla como la prisión intangible del que teme.

III

Lo escuché, tanto: “El problema de esta ciudad es que está en un pozo; el exacerbado apego por el empleo estatal; la corrupción, las inundaciones, el calor, la gente, el vecino, nuestro suelo, el peronismo, la humedad, la inflación, la falta de valor”, y así. Todo un rosario de anatemas, de causas, de consecuencias, a la usanza de “El sistema”, de Galeano.

Metáfora de la pampa; figura de condición social; norma; promedio; estrechez de mirada; miopía, vaguedad; espanto que nos desune en la planicie quieta ¿es eso la chatura?; ¿será la pretensión de buscarle explicación una mañana de frío, en una casa, en un teclado, sin querer salir, sin poder salir, a ver qué hay afuera?; ¿es eso, no entender que hay que hacer más que pegar adjetivos dolorosos y agresivos a nuestra carnadura de sustantivo concreto -santafesino-?; ¿será eso la chatura, la falta de arrojo para ir en busca de?

La chatura se degusta; es vinagre y sal en las bocas rencorosas que la pronuncian como la contraseña mágica de la tragedia. La chatura se respira, se siente; podría tocársela

Una carta, imperdible…

giachino01Sra. Presidente: Soy, al decir de Mirtha Legrand, una “mujer grande”, pero yo me considero una “mujer vieja”.  Imagínese, nací en el 23…

Es por eso que me atrevo a escribirle, para pedirle disculpas. Cuando la escuché decir que por culpa de los jubilados / as, que nunca se conforman, entre las que me cuento, el pais entraba en “default”, me quise morir a pesar de que no sé muy bien que es, pero que entiendo algo muy grave.

Después que escuché corroborándolo al buen mozón de su Ministro de Economía Amado Boudou, a su carismático y nunca bien ponderado Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, al imperturbable Canciller Timerman, a diputados y a otros conspicuos defensores de su gobierno, me dije “esto va en serio” y lo menos que hubiera deseado en mi vida es perjudicar al Estado.

Pero junto a mis disculpas, pido a usted sea benevolente con tantos viejos/as, que por eso mismo no comprendemos ciertas cosas y por ahí nos alcanzó “el alemán”(no sé escribir el apellido) ¡para peor !

Le digo Señora, que todo es por soberbia y falta de previsión, ciertamente culpable, pero que le pido considere. Resulta que no nos damos cuenta de que los que tienen que comer bien, vivir bien, curarse bien, vestir bien, viajar bien, son aquellos que votamos para que nos representen bien.

Nos creemos que porque con nuestra honestidad, nuestro trabajo, nuestra educación, nuestras familias hicimos grande a este país, que usted ahora defiende, nos merecemos una vejez digna.

Pensábamos que aquellos muchachos sanos que hacían la “colimba”, tenían derecho a contar a sus nietos, en el anochecer de sus vidas, como muchos usaron por primera vez zapatos, aprendieron a leer y escribir, como se les inflaba el pecho cuando juraban defender con sus vidas ” LA CELESTE Y BLANCA “, pero jamás que con su ambición desmedida destruirían su amada PATRIA…

Creíamos que aquellos hombres que con su sudor empapaban los surcos de aquellos campos vírgenes que hicieron de la Argentina “EL GRANERO DEL MUNDO”, hoy iban a tomar su mate nostálgico en la quietud de un descanso sereno…

Suponíamos que aquellos argentinos que llenaron los claustros universitarios de honores, por su sapiencia, su entrega, su intelecto, que llevaron al país a lugares privilegiados en el concierto internacional, podrían escribir sus memorias sin pensar en el supermercado…

Nos regodeábamos en nuestro pasado ¿por qué?. Lee el resto del artículo…

La hora de la oposición

oposicion“Los déspotas invocan el bienestar de los pobres para justificar su poder”. Alexis de TocquevillePor Rogelio Alaniz

En política, hay un momento en que las discusiones por los temas menores deben pasar a un segundo plano para privilegiar la cuestión del poder. Los Kirchner a esta lección la conocen. Todo lo que hacen es con los ojos puestos en las elecciones de 2011. La oposición debe hacer lo mismo. Debe empezar a hacerlo ya, sin perder tiempo y sin distraerse en cuestiones menores. Si los Kirchner quieren quedarse en el poder hasta el 2015, la oposición debe proponerse sacarlos del poder en el 2011. En democracia, hay un solo camino para cumplir con este objetivo: conseguir los votos.

No soy objetivo ni neutral. No pretendo serlo y desconfío de quienes cuando se discuten estos temas invocan una objetividad o una neutralidad que siempre es sospechosa. Yo pienso la política decididamente desde el espacio opositor. Es una decisión política, no moral. No creo que todos los buenos estén en un lugar y que todos los malos estén en el otro. Conozco a personas de bien que creen en Kirchner y sé de algunos opositores que cuando los veo venir me cruzo de vereda. Pero en política, las decisiones se toman atendiendo a criterios sociales, institucionales, históricos.

No hay política verdadera sin compromiso. Mi compromiso es con la oposición. Y con los valores liberales, democráticos y progresistas de la oposición. Soy opositor porque creo en la democracia, es decir en la soberanía popular; soy republicano porque creo que al poder hay que limitarlo; soy progresista porque creo que la política -la que me interesa- es la que se identifica con los valores de la justicia y el humanismo. “Los hombres son sagrados para los hombres como los pueblos son sagrados para los pueblos”, como le gustaba decir a Hipólito Yrigoyen. Lee el resto del artículo…

Para tener en cuenta…

Pensamiento de A.Rogers (1931)Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo..
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso… mi querido amigo…

 

…es el fin de cualquier nación.
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.

Dr. Adrian Rogers, 1931

Actividades en Biblioteca Popular

jornada-bibliotecaLa Biblioteca Popular de Calchaquí realizará este sábado 4 de setiembre/2010,  a partir de las 16,00 hs. una Ronda Literaria en la cual participarán la escritoria Julia Burguener, Sonia Zoica y autores locales. Su presencia es muy importante. Además se compartirá un té entre charlas, poemas y representaciones teatrales. Es invitación para todo público-