Archivo:Mes de agosto del 2011

EFI “Francisco Kico Villán” en Córdoba

El equipo de fútbol de niños de la Escuela de Fútbol Infantil de Calchaquí: “Francisco Kico Villán” participó del Torneo Internacional de Fútbol Infantil Esperanzas Pritty 2011- Organizado por Club Atlético Talleres de Córdoba

Dicho torneo se realizó desde el día 11 al día 16 de julio de 2011, y se disputó íntegramente en las instalaciones del Club Atlético Talleres, estadio Paco Cabases (la Boutique).

Los partidos eran dirigidos por árbitros pertenecientes a la liga cordobesa de fútbol, los jugadores debían acreditar su identidad con estrictos controles y sanciones, si algo no coincidía, a cargo de un tribunal de disciplina que estaba compuesto por profesores coordinadores del club organizador.

Este importante torneo contó con participación de equipos de todo el país, y países limítrofes. Con gran esfuerzo propio, de beneficios, algo de apoyo Municipal y algunos particulares, nuestros niños llegaron el día martes 12 a Córdoba, debiendo jugar 3 partidos en el día de arribo, para cumplir con las rondas previstas.

Ese esfuerzo tuvo sus frutos, cuando el sábado se jugaba la semi final frente a River Plate (filial Córdoba) a quien se venció por 4 a 0. La final, fue un partido para el recuerdo. ya que los chicos defendieron con amor a su camiseta, a Calchaquí, a Efi Kico Villán… El resultado está a la vista: por PRIMERA VEZ tenemos un equipo campeón de un torneo internacional fuera de la provincia de Santa Fe.

Ojalá estos resultados entusiasmen aún más, a Instituciones, personas y/o empresas  de Calchaquí, para colaborar con ellos, en el convencimiento que el deporte protege a nuestra infancia, dándole un espacio de crecimiento saludable.    Desde este lugar: felicitaciones a los chicos y a sus padres por estos logros.

Las autoridades de esta escuela de Fútbol agradecen a todos los que han hecho posible este sueño.

La farsa continúa

CITA: “La ley debe ser como la muerte; no exceptúa a nadie” Montesquieu

Por Rogelio Alaniz

Sobre la farsa kirchnerista se puede escribir un voluminoso ensayo. Es cuestión de leer los diarios o de prestar atención a lo que sucede alrededor. Todos los días hay temas. La actividad que despliegan merece ser calificada de frenética. El pasado se confunde con el presente y el futuro siempre se insinúa como crónica política o crónica policial. No creo que este gobierno sea nacional y, mucho menos, popular. No creo que gobierne a favor de los pobres o de las clases medias porque si a algún sector protege -además de su familia y sus compadres- es al de los poderosos propietarios: los de antes y los de ahora. Capitalismo de amigos, que le dicen. Una sola y exclusiva certeza me asegura este gobierno. No es aburrido. La farsa por definición es divertida. En ese punto los Kirchner se diferencian de De la Rúa, una diferencia que de todos modos no es absoluta, ya que una voraz jauría de funcionarios de la Alianza hoy retozan alegremente en las ubérrimas y generosas praderas del kirchnerismo.

La crónica de la semana es tan abundante y rica en acontecimientos que nos impide distraernos con temas de un pasado lejano. En la provincia de Jujuy hay cuatro muertos, centenares de heridos y varios presos. El territorio parece tierra de nadie y la única persona que parece estar en condiciones de poner orden es la señora Milagros Sala. La única. Lee el resto del artículo…

Por el día del Sacerdote

Con este texto, desde este lugar, queremos saludar en especial a nuestro Sacerdote de Calchaquí el Padre Rubén Taibo (Cachito) y a todos los sacerdotes en su día.

De Arancedo a los párrocos

Este domingo, en su mensaje semanal, monseñor Arancedo se refirió a la celebración del día del Párroco que se realiza cada 4 de agosto. Lo hizo en estos términos:

Como todos los años el 4 de Agosto, Fiesta del Santo Cura de Ars, celebramos el Día del Párroco. Estamos hablando de un sacerdote a quién la Iglesia le ha confiado la atención pastoral de una comunidad. Su vocación como sacerdote nace de una respuesta libre a un llamado para ponerse al servicio de sus hermanos. Tal vez el texto que mejor expresa el sentido de su vida, es aquel de la carta a los Hebreos: “tomado de entre los hombres y puesto para intervenir a favor de los hombres, en todo aquello que se refiere al servicio de Dios” (Heb. 5, 1).

Hay tres elementos, como vemos, que definen la vida del sacerdote: el primero “tomado”, es decir, elegido, llamado; luego “puesto a favor de los hombres”, ello dice referencia a sus hermanos y, finalmente lo que le es propio, “en aquello que se refiere al servicio de Dios”.

Si bien este texto nos ayuda a conocer la vocación de todo sacerdote, para comprender la vida de un Párroco creo que nos puede ayudar aquel otro del Buen Pastor. En este pasaje es el mismo Jesucristo quién se presenta como el Buen Pastor, esta imagen tiene, por ello, un valor paradigmático en la vida de todo párroco. Es cierto que frente a esta imagen todos quedamos empequeñecidos, pero en ella está nuestra verdad de pastores como un ideal al que debemos tender. Cuando pongo en posesión a un cura párroco casi siempre le digo que no tenemos que pensar tanto en qué tenemos que hacer, sólo debemos contemplar con un corazón abierto y generoso a Jesucristo, el Buen Pastor. Marcaría de este texto algunas notas que orientan su ministerio.

El Pastor conoce y es conocido por su rebaño; va adelante, es un referente; congrega y conduce a su pueblo; lo alimenta y cura sus heridas; busca a quién está alejado y, sobre todo, da su vida, la entrega, nadie se la quita (cfr. Jn. 10). Ciertamente es una imagen que nos supera, pero qué alegría y qué responsabilidad sentirnos llamados a ser la presencia viva de Jesucristo, el Buen Pastor.

El sacerdocio católico tiene en Jesucristo su razón de ser y su misión. Es más, debemos decir que el mismo Jesucristo quiso prolongar su presencia a través de un sacramento, el sacramento del Orden Sagrado. A esto es llamado el sacerdote. Sólo la referencia a Jesucristo explica su entrega total a la obra del Reino de Dios. El significado del sacramento que lo consagra y lo hace “alter Christus” (otro Cristo), excluye toda forma de un ministerio “ad tempus” (por un tiempo), o ser considerado como una función delegada por la comunidad.

Su ser, su realidad ontológica, participa directamente de Jesucristo por mediación apostólica, es decir del apóstol, del obispo que lo ordena, en la comunión de la Iglesia. Así lo instituyó Jesucristo, así lo recibió y lo trasmite la Iglesia. Esta fidelidad al Evangelio no excluye su actualización en el hoy de la historia, pero siempre desde una identidad profunda con su verdad original. Un auténtico espíritu creativo no cambia la esencia de las cosas, las recrea conservando lo que es propio. Así veo, y así trato de vivir el sacerdocio de Jesucristo.

Queridos hermanos, los invito en este día a unir nuestra oración y gratitud por todos nuestros Párrocos. A ellos les hace bien nuestro reconocimiento. Reciban de su Obispo, junto a mi afecto mi bendición en Jesucristo, el Buen Pastor.