Alejandro Cánepa conversó con Osvaldo Salomón, candidato a vicegobernador de Santa Fe por el PRO y actual intendente de la localidad de Chabás. Como parte de la campaña electoral, Salomón recorre su provincia junto a su compañero de fórmula, Miguel del Sel, para evaluar la realidad de los productores y sus necesidades.
Al respecto, Salomón entiende que “lo que ha acomodado un poco la situación son los precios internacionales, porque los problemas siguen siendo los mismos”. Para muestra, basta un ejemplo: “en Chañar Ladeado que es la capital nacional del porcino, los productores de ese rubro nos decían que cuando ellos hacían sus exposiciones y vendían reproductores el promedio era de 400 reproductores por cada una de las muestras y eso ha caído a 100. Esto ha ocasionado que de 150 productores porcinos hayan pasado a ser sólo 25″. Lo paradójico del caso en que en un frigorífico en Rafaela los candidatos recibieron el comentario de que el 30% de lo que se incorpora en los fiambres es cerdo importado de Dinamarca y Brasil. “Y después uno va a Chañar Ladeado y resulta que los productores se están fundiendo. Las contradicciones son permanentes”, resume Salomón.
No sólo de la actividad porcina escucharon reclamos, sino también de la lechería, en donde se han cerrado una gran cantidad de tambos y el pequeño productor tiene cada vez más complicaciones.
Para Salomón, los problemas de base son la “falta de previsibilidad, falta de reglas de juego claras, y fundamentalmente una cantidad de trabas impresionantes”. Esto es lo que refleja la actualidad de la producción triguera desde hace seis cosechas, y que todavía persiste, con productores que se han quedado con el trigo porque no lo han podido vender, y que no saben si les conviene sembrar.
En opinión del candidato del Pro, “lo primero que hay que hacer es ponerse la camiseta de la provincia, dejar de ser timoratos y empezar a pelear por lo que nos corresponde”. Y cita como punto a reflexionar el funcionamiento del fondo sojero: “Chabás aporta 70 millones y le devuelven 300 mil de retenciones a la soja. Cañada de Gómez aporta 100 millones y le devuelven 1 millón. Villa Minetti y su zona aportan 50 millones y no le devuelven ni 250 mil pesos. Hay un drenaje permanente de fondos del interior productivo hacia el gobierno central que lo devuelve en cuentagotas y sirve para disciplinar intendentes, presidentes comunales, gobernadores timoratos que hace que luego vayan de rodillas a mendigar una obra que correspondería realmente por el tema de la coparticipación”.
Actualmente, Cada cuatro pesos que se van de Santa Fe solamente vuelve uno. Salomón profundiza aún más sobre esta problemática: “Lo del fondo sojero es escandaloso. Participamos con todas las provincias, no como las regalías petroleras que son nada más que para las provincias que producen petróleo. Las retenciones a la soja de este fondo sojero se reparten el 30%, de ese porcentaje el 45% queda para la nación y el resto se reparte entre todas las provincias de Argentina, entonces los que somos productores entregamos con una pala y nos devuelven con una cucharita de café”.
Como propuesta, el Pro plantea eliminar las retenciones progresivamente en la soja, y reemplazarlas por un impuesto a las ganancias donde “el que más tiene más pague” y que además sea coparticipable. Salomón confía en que la enorme capacidad productiva que tiene la provincia de Santa Fe se podría multiplicar con apoyo al sector agropecuario, a la agroindustria, a la genética a las producciones ganaderas.
Para concluir, el compañero de fórmula de Del Sel reflexiona “si nosotros liberáramos este tipo de cuestiones podríamos producir mucho más y tantos bolsones de pobreza se resolverían porque es increíble que en la provincia que más alimentos genera, haya hambre”.