Categoría:Opinión-Reflexión

La farsa continúa

CITA: “La ley debe ser como la muerte; no exceptúa a nadie” Montesquieu

Por Rogelio Alaniz

Sobre la farsa kirchnerista se puede escribir un voluminoso ensayo. Es cuestión de leer los diarios o de prestar atención a lo que sucede alrededor. Todos los días hay temas. La actividad que despliegan merece ser calificada de frenética. El pasado se confunde con el presente y el futuro siempre se insinúa como crónica política o crónica policial. No creo que este gobierno sea nacional y, mucho menos, popular. No creo que gobierne a favor de los pobres o de las clases medias porque si a algún sector protege -además de su familia y sus compadres- es al de los poderosos propietarios: los de antes y los de ahora. Capitalismo de amigos, que le dicen. Una sola y exclusiva certeza me asegura este gobierno. No es aburrido. La farsa por definición es divertida. En ese punto los Kirchner se diferencian de De la Rúa, una diferencia que de todos modos no es absoluta, ya que una voraz jauría de funcionarios de la Alianza hoy retozan alegremente en las ubérrimas y generosas praderas del kirchnerismo.

La crónica de la semana es tan abundante y rica en acontecimientos que nos impide distraernos con temas de un pasado lejano. En la provincia de Jujuy hay cuatro muertos, centenares de heridos y varios presos. El territorio parece tierra de nadie y la única persona que parece estar en condiciones de poner orden es la señora Milagros Sala. La única. Lee el resto del artículo…

La Argentina de los Kirchner

Por Rogelio Alaniz

 “La crítica no arranca de las cadenas las flores ilusorias para que el hombre soporte las sombrías y desnudas cadenas, sino para que se desembarace de ella y broten flores vivas”. Carlos Marx

Según el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) la Argentina no está peor que en otros tiempos, pero está lejos de estar mejor. Aclaremos este juego de palabras. Digamos en principio que desde hace por lo menos cuarenta años que en la Argentina no ha habido cambios significativos: los pobres siguen siendo pobres, los ricos siguen siendo ricos y lo único que ha variado es la composición social de las clases medias.

Debatir sobre la identidad económica y cultural de las clases medias sería una discusión tan tediosa como estéril. Podemos admitir en principio que en algún momento fueron el orgullo de la Argentina y desde hace por lo menos cuatro décadas vienen soportando un creciente proceso de degradación y deterioro. Se sabe que la miseria extrema de un amplio sector de la población, es uno de los datos principales a tener en cuenta para evaluar la calidad de vida de una sociedad y la calidad y capacitación de su clase dirigente, pero no se debe ignorar que el otro dato a tener en cuenta es la presencia de las clases medias en el sistema atendiendo al principio de que una nación con amplias clases medias es una nación con buenos niveles de integración y movilidad social.

En nuestro país ese período de esplendor funcionó, por diferentes motivos y con visibles contradicciones, desde fines de la década del cincuenta y durante toda la década del sesenta. Temas tales como la movilidad social, el pleno empleo, el poder adquisitivo, la calidad educativa, la capacitación de recursos humanos, alcanzaron sus más altos niveles. No se me escapa que estos logros coexistieron en una Argentina plagada de proscripciones, golpes militares y gobiernos civiles débiles. La historia, muchas veces, pareciera que se complace en presentar estas paradojas y contradicciones. Lee el resto del artículo…

¿Kirchnerismo sin Kirchner?

Rogelio Alaniz

No hace falta ser “Mandrake el mago” para predecir que si hoy hubiera elecciones Cristina Fernández ganaría en la primera vuelta. Si esto es lo mejor o lo peor que le puede pasar a la Argentina es una pregunta irrelevante, porque no tiene respuesta práctica. Y si la tuviera, no sería porque los periodistas la elaborasen, sino porque la propia política, en su devenir, se encargaría de hacerlo. En este sentido, necesidades, intereses y azares se suelen confundir para provocar resultados a veces imprevisibles, a veces previsibles.

Por lo pronto, lo que puede decirse es que en las actuales condiciones lo más probable es que la presidente sea reelecta. De todos modos, para las elecciones nacionales faltan cincuenta días, un lapso que en la Argentina suele ser enorme y en el que pueden pasar muchas cosas, incluso que la popularidad de Cristina se venga abajo con la misma facilidad que subió en octubre del año pasado.

También puede ocurrir que amplíe su ventaja electoral, sobre todo si la oposición persiste en no dar pie con bola o el gobierno toma algunas iniciativas políticas de impacto, iniciativas que en los últimos meses han brillado por su ausencia.

Así y todo, convengamos que si el peronismo hoy es la fuerza política que se perfila ganadora, lo es, entre otras cosas, porque ha hecho los méritos necesarios para estar en ese lugar. A la señora Cristina la muerte de su marido seguramente le destrozó el corazón, pero políticamente la benefició. De todos modos, sería una simplificación burda suponer que su posicionamiento se produjo solamente por el llamado “efecto luto”. Conviene recordar que después de la derrota en el campo y en las urnas Néstor Kirchner desarrolló una frenética actividad política cargada de iniciativas y logros. Al momento de su muerte, Kirchner había equilibrado la balanza y la estaba inclinando a su favor. Su muerte no operó en el vacío. Y además le otorgó a su increíble muñeca política un aura emocional que benefició a su esposa, mientras la oposición se quedaba hablando sola o haciendo señas como el célebre “Penado 14”. Lee el resto del artículo…

Paternidad en riesgo

En Familia: Paternidad en riesgo

Los festejos deportivos suelen ser motivo de desaprensión por parte de los padres, y es frecuente ver niños y adolescentes en situaciones riesgosas, ante la indiferencia de sus propios progenitores. Foto: Archivo El Litoral

Rubén Panotto (*) rubendpanotto@gmail.com

Toda vez que presenciamos conductas y comportamientos riesgosos en niños y adolescentes, la reacción inmediata es preguntar: ¿y los padres dónde están?, ¿quién los atiende? A veces detectamos la presencia de adultos a la deriva, que aparentan estar alertas y vigilantes a los movimientos y actitudes de sus hijos, no obstante en realidad su interés está más centrado en un celular, conectados con el universo, pero lejos de la inmediatez de observar, recomendar y corregir la secuencia de actos peligrosos contra la integridad física, psíquica y moral del niño.

En oportunidades, advertimos que los padres pretenden que sus hijos se comporten con determinada corrección en encuentros sociales fuera de sus casas, amenazándolos frecuentemente con sanciones o penas que nunca se llevan a cabo, siendo que a veces quienes más fallan son los mismos progenitores. Personalmente observé con estupor que en un festejo deportivo por las calles santafesinas, no pocos chicos con edades desde los tres o cuatro años transitaban sentados en las ventanillas de los coches, enredados en banderas y pancartas, mientras que el conductor se las arreglaba para tomar el volante con una sola mano y hacer flamear, con la otra, una bandera de su club favorito. En la noche de la misma celebración, grupos de adolescentes, visiblemente alcoholizados, se movilizaban en motos, cuatriciclos y automóviles, en estado de total indefensión frente a la responsabilidad que les cabe a padres y adultos. Lee el resto del artículo…

Manuel Belgrano

Por Alfredo Leuco

Si me permite, Don Manuel, me gustaría decirle que usted es el espejo en el que todos los políticos argentinos deberían mirarse. Porque usted hizo el camino inverso de tantos políticos corruptos. La mayoría llega pobre a la función pública y sale rico. La mayoría se enriquece ilícitamente. Su biografía demuestra que usted hizo todo lo contrario. Nació rico. Nació en cuna de oro porque su padre era un importante comerciante. Por eso pudo acceder a la educación a la que accedió. Por eso Salamanca, Valladolid. Pero se pasó la vida repartiendo su fortuna entre la gente común. Y murió pobre. Se empobreció lícitamente. Se convirtió en una bandera de austeridad republicana. Usted, justo usted, que es el creador de la bandera convirtió su trayectoria en una bandera y su cuerpo en el abanderado de los mejores valores que debe tener un hombre público que está obligado a servir a su comunidad. Por eso creo que a 200 años del nacimiento de la patria llegó la hora de pedirle perdón. Mil disculpas, Manuel Belgrano. Ojalá nos perdone. Y si me permite, como una manera de desagravio, me gustaría decirle gracias por todo lo que hizo por nosotros. En este Bicentenario le decimos gracias por haber protegido siempre a los mas desprotegidos, a los mas humildes, a los ancianos, a las mujeres y a los indios. Por haber impulsado siempre el progreso y el bienestar de la gente. Por darle a la tierra el carácter de generadora de riquezas y haber inventado el impuesto a las tierras improductivas. Progresismo puro. Gracias por grabarnos a fuego en nuestra identidad esa frase maravillosa que dice que el sentimiento de libertad es capaz de transformar en héroes a los ciudadanos mas simples. Gracias por su combate permanente contra los monopolios y todo tipo de autoritarismo. Por haber sido miembro del primer gobierno patrio. Por defender la libertad de prensa y la modernización. Por haber traído de Europa las ideas mas avanzadas de soberanía y emancipación y las tres vigas maestras de la revolución francesa: libertad, igualdad y fraternidad. Gracias por la inmensidad de su cultura. Por hablar y leer perfectamente en inglés, francés, italiano y latín. Gracias por haber redactado junto a Mariano Moreno el Plan Revolucionario que se presentó a la Junta. Gracias por decir que la patria es educación. Por haber donado sus sueldos para construir la biblioteca pública y varias escuelas que se construyeron 170 años después. Gracias por el coraje de haber combatido en las invasiones inglesas y por convertirse en general de la Nación cuando su formación era de abogado, economista, diplomático y periodista. Pese a todo no dudó en tomar las armas y las estrategias militares para defender esta bendita tierra.Gracias por haberle salvado la vida a la esposa y a la hija del general San Martín. Ojalá alguna vez nos perdone que lo hayamos dejado morir en la mas terrible de las miserias. Vencido por las enfermedades y con el único tesoro de su reloj personal para recompensar al médico que lo asistió hasta el final. Le confieso que me produjo un desgarro en el alma cuando leí que su cuerpo estuvo ocho días sin poder ser sepultado por falta de dinero. Siento vergüenza histórica retroactiva. Por eso perdón y gracias, don Manuel Belgrano. Gracias por la escarapela y por la bandera. Y sobre todo gracias por enseñarnos con la enseña que Belgrano nos legó que la lucha por una patria mas justa es la verdadera bandera idolatrada.