La Argentina que nos merecemos
Crónica política, por Rogelio Alaniz
Los descalabros políticos o sociales deben ser muy grandes para que afecten la paz de las vacaciones durante el mes de enero. El otro día un amigo me recordaba que el año que más turistas movilizó en el mes de enero fue el de 1976. O sea, que dos meses antes del golpe de Estado más sanguinario de nuestra historia y con una situación económica que se decía inmanejable, los argentinos se tomaron sus vacaciones como después lo seguirían haciendo los veranos siguientes con la plata dulce de la dictadura.
Insisto en estos detalles como para poner ciertos límites a la propaganda oficial que recurre a los indicadores turísticos para ponderar las virtudes del maravilloso país que supieron darnos los Kirchner. La Argentina no es el infierno que pretenden describir algunos opositores, pero está muy lejos del paraíso que difunden los oficialistas. Vivimos en un país privilegiado por la naturaleza y con excelentes recursos humanos a pesar de la crisis educativa y los malos gobiernos. Por supuesto que mereceríamos vivir mucho mejor, sin ese escenario macabro de miseria que adorna las orillas de las grandes ciudades con cinturones que se ensanchan cada vez más. Pero como se dice con cierto tono cínico y resignado, a la Argentina se la puede gobernar teniendo contenta a la clase media y subsidiando a los pobres. Lee el resto del artículo…
FORO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS DEL NORTE- COMUNICADO
testigos de generaciones que vivieron su niñez inmersos en ese orden indiscutido de la escuela como segundo hogar, y de la maestra como segunda madre. La convicción era tal que el primer día de clases ponía a los alumnos en un estado de excitación y ansiedad, que podía parecerse más al de la promoción final que a la jornada de iniciación.